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Segunda entrega de Pablo Pereyra.
Trabajos arqueológicos y museológicos en las Orcadas del Sur 
Itsmo Ibarguren. El istmo de la isla Laurie, llamado Ibarguren, tiene la particularidad de haber sido el primer lugar habitado en todo el continente antártico en forma permanente. Las expediciones siempre estuvieron formadas por seis hombres, encargados de la recolección de datos, magnetismo terrestre, meteorología, muestras biológicas y con posterioridad se han realizado hasta la actualidad estudios de sismología.
José María Moneta. A través de los años, la actual Base Orcadas, administrada por la Armada Argentina, fue creciendo en construcciones y comodidades. Hoy día cuenta con diez y siete construcciones, entre las que se cuentan, una cómoda casa habitación, que no solo contiene las dependencias características, sino también, una enfermería con quirófano, sala de meteorología, sísmica, sala de radio, sala de recreación, biblioteca etc. Otras construcciones son una vivienda de emergencia, cámaras frigoríficas, una casa para radios auxiliares, talleres, pañoles, depósitos, generadores, derretidor, un cementerio con diez tumbas y cuatro cuerpos y la pequeña casa de madera trasladada en enero de 1905 por la corbeta argentina Uruguay. Esta vivienda, la segunda construcción erigida en el lugar, fue armada por un carpintero y un ayudante en quince días. Con los años pasó a prestar diversas funciones, fue casa habitación hasta la década de 1940, posteriormente se la utilizó como depósito para maderas, pañol de herramientas, laboratorio etc. Hasta que en la década de 1990, fue designada como lugar histórico.

Casa de Moneta (interior) 1. 
Casa de Moneta (interior) 2.
Casa de Moneta (interior) 3. En 2000 la Dra. en arqueología Verónica Aldazábal y yo, el Licenciando en museología Pablo Pereyra, fuimos convocados por la FANA (Fuerza Naval Antártica) dependiente de la Armada Argentina y la DNA (Dirección Nacional del Antártico) para participar de la Campaña Antártica 2000-2001. El objeto era realizar un proyecto que contemplara una excavación arqueológica en los actuales restos del pequeño observatorio Omond House y el montaje museológico y museográfico de la cabaña de madera de 1905. Así nos trasladamos en el Rompehielos Almirante Irizar hasta la isla Laurie. El primer paso fue el reconocimiento visual de la zona de la carbonera y despensa armada por los escoceses en 1903. Después de casi un mes de encontrarnos en la Base y bajo la dirección de Aldazábal, pudimos comenzar con los trabajos arqueológicos. Esto debido a las inclemencias climáticas y la gran cantidad de nieve y pie de hielo. Se sectorizó el lugar, que es en forma de elipse con una cuadrícula. El terreno de todo el istmo es de un canto rodado de grandes dimensiones, pero en ese sitio, por acumulación de sedimentos humanos, carbón de piedra y otros componentes, se formó una superficie terrosa de unos diez centímetros de espesor.

Camarote antes. 
Camarote ahora. Allí excavamos recuperando gran cantidad de restos de cajones de embalaje de madera, de latas de conservas, huesos quemados de lobo marino, acopios de pingüino y huevos de los mismos. Recordemos que hasta mediados del siglo XX, estos eran utilizados por los expedicionarios como alimento fresco. También se hallaron utensilios de la vida diaria, como restos de una pava, un cucharón, anzuelos y plomadas. Interesante resultó hallar fragmentos de tablas con la inscripción “National Scottish Antartic Expedition”. Otro buen hallazgo lo representó encontrar papel de embalaje de leche condensada Nestlé o pequeños trozos de periódico inglés de 1905. Todo este material recuperado, fue clasificado, inventariado, embalado adecuadamente y luego guardado en la cabaña antes nombrada. Un empleado del Ministerio de Agricultura de la Nación de nombre José Manuel Moneta, invernó en 1923, 1925, 1927 y 1929. Resultó ser un personaje emblemático del lugar. En las dos últimas invernadas fue jefe de la Comisión, que por ese entonces se trasladaba desde Buenos Aires hasta Georgias un lento transporte y de allí a Orcadas en un ballenero de la Compañía Argentina de Pesca, ubicada en Grykviken. Moneta realizó las primeras filmaciones y escribió un libro al que llamó “Cuatro años en las Orcadas del Sur”, donde contaba sus experiencias de los trabajos realizados, las expediciones a los alrededores, la convivencia con sus compañeras y la vida cotidiana. Es así que este libro fue clave para realizar el montaje del museo Casa Moneta, como se llama actualmente. Durante el 2001 hasta el 2006, fui armando el montaje.

La cocina.
Pintando en la casa de Moneta. Fueron ambientados distintos sectores de la casa. Mediante imágenes recolectadas en distintos archivos y bibliotecas de Buenos Aires, contactos con descendientes de expedicionarios como por ejemplo Laura y Ana Baldoni, emparentadas con Emilio Baldoni, primer radiotelegrafista, compañero de Moneta en 1927. La nieta de Luciano Valette, quien fue uno de los reemplazantes de la comisión escocesa de 1903. Haydée Acuña, nieta de Hugo Acuña, primer encargado de la estafeta postal antártica. La cantidad de fotografías correspondieron en mayor proporción a la década de 1920. La lectura interior de la casa y el apoyo de las imágenes, fueron suficientes para determinar donde se debían volver a construir algunos mamparos divisorios. Como el que separaba la cocina del comedor y lugar de trabajos científicos, además uno de los tres camarotes que tenía la vivienda, donde volvimos a construir un pequeño mamparo divisor con dos cuchetas. Se trasladaron desde Buenos Aires objetos similares a los originales como: vajilla, muebles, una cocina económica, latas de conserva, utensilios de cocina y otros accesorios. Se diseñaron para el mismo proyecto, cuatro vitrinas con iluminación interior para albergar distintas piezas históricas, incluyendo parte de lo recuperado de la excavación practicada en Omond House. En este mismo lugar, contamos la historia del asentamiento del hombre en el istmo y como se fue formando lo que hoy representa la Base Antártica más antigua que administra la Argentina. Otro sector muestra una colección de especimenes biológicos del lugar, fauna y minerales. Por último en el sector donde estuvieron instalados los equipos de comunicación, se montaron aparatos, con apoyo de información de las primeras transmisiones, hasta una reproducción del primer correo electrónico enviado por el jefe de la Base a Buenos Aires en el año 2005. Todo el museo cuenta con paneles explicativos diseñados por Verónica Aldazabal y Pablo Pereyra, en español e inglés. La Casa Moneta es visitada cada verano por gran cantidad de turistas, en su mayoría europeos, que dan signos de asombro al encontrar un museo de esas características en esas recónditas latitudes.
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